El fallo de la DGT en patinetes obliga a repetir matrículas y evidencia fallos en el sistema
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha tenido que corregir un error en el proceso de matriculación de patinetes eléctricos tras detectar la emisión de placas con la letra “Q”, un carácter que no está permitido en este sistema de identificación. Aunque el fallo ya ha sido reconocido y subsanado, desde Roams advierten que sus efectos siguen vigentes. Entre ellos, que las matrículas emitidas con esta letra no son válidas, lo que puede obligar a los usuarios afectados a repetir el proceso.
El motivo por el que la “Q” no se utiliza no es casual. Se trata de una letra excluida para evitar confusiones con otros caracteres similares, como el número “0” o la letra “O”, especialmente en sistemas de lectura automática o en controles visuales. «Por eso, su uso debería haber estado bloqueado desde el origen», consideran.
En opinión de David Salazar, experto en producto de Roams, “estamos ante un fallo básico de control: el sistema ha permitido emitir matrículas con una letra expresamente prohibida. Aunque la DGT ya lo ha corregido, el problema no desaparece para el usuario, que puede verse obligado a repetir un trámite que ya había pagado, asumiendo entre 20 y 40 euros adicionales sin haber cometido ningún error. El problema, por tanto, no es solo la emisión puntual de matrículas incorrectas, sino que el sistema haya permitido generar combinaciones inválidas sin detectarlo a tiempo”.
Desde la entidad apuntan a una falta de controles en el propio proceso de matriculación, cuyo impacto no se queda en la administración: se traslada directamente al usuario en forma de más tiempo, más gestiones y más coste. El fallo afecta principalmente a usuarios que han matriculado su patinete recientemente. En muchos casos, el problema puede pasar desapercibido, ya que la matrícula se ha emitido y entregado con normalidad. Sin embargo, añaden que, a efectos legales, estas placas no serían válidas, lo que puede generar problemas en caso de controles o sanciones.
La recomendación, indican desde Roams, es revisar la matrícula asignada y comprobar si incluye la letra “Q”. En ese caso, será necesario el nuevo proceso para obtener una válida.
“Este caso deja en evidencia que el sistema de matriculación de patinetes no está preparado: se ha permitido emitir matrículas con una letra que está expresamente prohibida, algo que nunca debería haber pasado. Y cuando falla algo tan básico, el problema deja de ser técnico para convertirse en un coste directo para el usuario”, concluye Salazar.
