El seguro de Decesos se adapta a las nuevas conexiones que trascienden fronteras
Seguros Atocha constata que la movilidad internacional y los cambios demográficos han dado lugar a una sociedad con conexiones familiares que trascienden las fronteras. Personas que residen en España y mantienen parte de su familia en su país de origen, parejas de distintas nacionalidades, hijos que viven fuera o ciudadanos que desean conservar algunos vínculos con su país de nacimiento forman parte de un escenario cada vez más habitual.
Para la entidad, esta realidad también influye en la forma de entender la previsión familiar: «En muchos casos, un fallecimiento no implica únicamente organizar un servicio funerario, sino coordinar decisiones entre distintos países, gestionar documentación, resolver trámites administrativos o valorar si la despedida debe producirse en el lugar de residencia o en el país de origen».
Por eso, cree que servicios como la repatriación o el traslado internacional cobran especial importancia para las familias que mantienen vínculos fuera de España. Además, la distancia, el idioma o la falta de información pueden añadir incertidumbre a un momento ya de por sí emocionalmente complejo.
La entidad sostiene que el seguro de Decesos sigue manteniendo su papel tradicional de apoyo a las familias, pero también se adapta a nuevas necesidades sociales: «Más allá de evitar cargas económicas u organizativas, este ramo gana valor como herramienta de acompañamiento, coordinación y tranquilidad en situaciones en las que la familia no siempre está cerca o no conoce todos los pasos que debe seguir».
