Empleados y empresas alemanas tendrán que aportar obligatoriamente el 2% del salario a planes de pensiones de empleo
El Gobierno alemán analizó ayer el informe de una comisión de expertos sobre el cambio en el sistema de pensiones germano. Entre las medidas más destacadas, incluye el aumento de la edad de acceso a la jubilación hasta los 70 años, y la creación de una pensión de capitalización obligatoria, complementaria a la pensión pública, y a la que los trabajadores y empresas irán aportando progresivamente hasta el 2% del salario.
El canciller alemán, Friedrich Merz, declaró que “ahora no sólo los más acomodados, sino también quienes tienen ingresos normales se beneficiarán del desarrollo económico y, por tanto, del mercado de capitales. La suma de los tres pilares: público, empresa y privado es una muy buena perspectiva, demostrable y calculable para los ciudadanos».
El nuevo modelo está inspirado en el sistema sueco, y su objetivo es que la primera fase legislativa comience en la segunda mitad del año, para que la reforma pueda entrar en vigor lo antes posible.
La reforma conllevará cargas adicionales, ya que en el modelo propuesto la inversión obligatoria en el mercado de capitales para complementar la pensión pública supondrá un aumento de la tasa de cotización de forma gradual a partir de 2028 en incrementos anuales del 0,5% hasta alcanzar el 2% en 2031, que serán asumidos a partes iguales por empleador y trabajador.
Esta inversión obligatoria de parte de aportaciones privadas al mercado de capitales supondrá una inyección en la economía de al menos 30.000 millones de euros adicionales al año.
