Fernando Pindado (Mutua Madrileña): «Una política comercial agresiva puede tardar años en reflejarse en los resultados»
Café con Riesgo entrevistó a Fernando Pindado, CRO de Mutua Madrileña, que habló sobre liderazgo, transformación, cultura empresarial y evolución del sector. En su opinión, la gestión de riesgos ha dejado de ser únicamente una función de control para convertirse en un elemento integrado en la toma de decisiones y en la sostenibilidad de las aseguradoras, así como un factor clave de su resiliencia en un entorno cada vez más incierto.
Detalló cómo el seguro ha incorporado progresivamente el riesgo a su modelo de gestión y en un factor clave en la toma de decisiones. La normativa Solvencia II, así como las modificaciones previstas en la nueva Solvencia III han reforzado este enfoque, vinculando las decisiones empresariales con sus consecuencias y aumentando la responsabilidad de los órganos de administración.
En este contexto, resaltó que las segundas líneas de defensa no deben actuar como un freno al negocio. Su función es convertirse en “facilitadores” y socios estratégicos de la primera línea, anticipando riesgos, cuantificándolos, facilitando su mitigación y aportando una perspectiva de largo plazo. Una visión especialmente relevante en seguros, donde una política comercial agresiva o una selección inadecuada de riesgos puede tardar años en reflejar sus efectos en la cuenta de resultados.
La sostenibilidad del negocio, no solo a corto, sino sobre todo en un horizonte a largo plazo se convierte así en el verdadero criterio de gestión: “no basta con crecer o vender más, sino que es necesario generar resultados consistentes y estables en el tiempo, mediante una adecuada diversificación”
Para Pindado, la transformación tecnológica plantea otro desafío. La tecnología debe concebirse como facilitadora y no como un fin en sí misma. La inteligencia artificial puede acelerar la modernización de entidades rezagadas tecnológicamente, pero la inversión debe ajustarse con la transformación organizativa, evitando decisiones condicionadas únicamente por la velocidad de implementación.
En materia de liderazgo, considera que «la confianza, el empoderamiento y la participación de los equipos resultan determinantes. En integraciones empresariales, además, el principal reto no reside en los números o los procesos, sino en las personas y en la construcción de una cultura compartida. Una filosofía extensible a la convivencia intergeneracional: integrar, respetar y aprovechar el valor diferencial y el talento de cada perfil».
Finalmente, citó que «otras normativas a implantar como el IFRS 17 presentan retos adicionales, al introducir una visión más completa de la rentabilidad, vinculándola al ciclo de vida del producto y ofreciendo una perspectiva económica más cercana a la realidad del negocio asegurador«.
