Grandes siniestros ferroviarios: claves para una gestión coordinada desde las primeras horas
Por Gregorio Riber, socio del área de
Derecho de Seguros de AGM Abogados
Los recientes acontecimientos ocurridos en la red ferroviaria española han vuelto a poner de manifiesto la extraordinaria complejidad de la gestión de un gran siniestro ferroviario, en el que confluyen, desde el primer momento, múltiples actores, intereses, coberturas y ámbitos de eventual responsabilidad.
Sin entrar en las causas ni en las eventuales responsabilidades de ningún caso concreto, que únicamente pueden determinarse a partir de las investigaciones técnicas y judiciales correspondientes, resulta oportuno recordar algunas de las cuestiones esenciales que deben abordarse ante un siniestro de estas características.
El pasado 7 de mayo, AGM Abogados reunió a profesionales del sector ferroviario, asegurador, pericial y jurídico para reflexionar precisamente sobre estos retos en el encuentro “Gestión de grandes siniestros ferroviarios: coordinación, estrategia y desafíos legales”.
La jornada permitió poner sobre la mesa una idea fundamental: la gestión eficaz de un gran siniestro ferroviario comienza en las primeras horas y exige una coordinación estrecha, ordenada y sostenida entre todos los agentes implicados.
Las primeras horas, un momento decisivo
Ante un accidente de gran magnitud, las primeras actuaciones resultan decisivas. La prioridad es, naturalmente, la atención a las personas afectadas, pero, de forma simultánea, deben activarse los mecanismos operativos, técnicos, jurídicos, aseguradores y periciales necesarios para ordenar la respuesta.
La coordinación entre operadores ferroviarios, gestores de infraestructuras, compañías aseguradoras, peritos, Administraciones y profesionales jurídicos cobra especial importancia en esta fase inicial.
Las decisiones adoptadas en esos primeros momentos pueden condicionar la investigación posterior del siniestro, la preservación de la prueba, la gestión de las reclamaciones y los distintos procedimientos que puedan derivarse de él.
Determinar las causas antes de atribuir responsabilidades
Uno de los aspectos esenciales en cualquier gran siniestro ferroviario es determinar, con base técnica suficiente, qué ha ocurrido y por qué.
En accidentes de esta complejidad pueden concurrir factores vinculados a la operación, la infraestructura, el mantenimiento, el material rodante, los sistemas de seguridad, la actuación de terceros y también el factor humano. Por ello, la investigación técnica y el análisis riguroso de las causas deben preceder a cualquier atribución de responsabilidades.
Esta prudencia resulta especialmente necesaria en los primeros días posteriores a un accidente, cuando la información suele ser parcial, provisional o no contrastada. El factor humano debe formar parte del análisis, pero no puede presumirse la existencia de un error ni examinarse una eventual actuación individual de forma aislada. Su valoración debe realizarse en el contexto del conjunto de barreras de seguridad, procedimientos, medios técnicos y condiciones operativas del sistema.
Por ello, el trabajo de los especialistas técnicos y periciales resulta determinante para reconstruir los hechos, identificar la causa o la concurrencia de causas y disponer de una base sólida sobre la que analizar posteriormente las eventuales responsabilidades jurídicas.
Importancia de preservar la prueba y coordinar la investigación
La dimensión técnica de un accidente ferroviario convierte la investigación y la prueba pericial en elementos fundamentales.
En este tipo de situaciones pueden coexistir diferentes investigaciones y procedimientos, así como numerosos actores con intereses distintos. Contar desde el inicio con una estrategia coordinada facilita el acceso, la correcta obtención y la preservación de la información, los registros y los elementos técnicos relevantes, especialmente cuando alguna pieza o componente pueda quedar sometido a ensayos que alteren su estado.
El objetivo debe ser evitar que la pluralidad de intervinientes y procedimientos dificulte una reconstrucción rigurosa, completa y técnicamente fundada de lo ocurrido.
Escenario con múltiples actores y posibles responsabilidades
Una de las principales particularidades de los grandes siniestros ferroviarios es precisamente el número de agentes que pueden llegar a intervenir.
Operadores ferroviarios, gestores de infraestructuras, responsables del mantenimiento, fabricantes, empresas proveedoras de servicios, aseguradoras, Administraciones Públicas y terceros pueden formar parte, en mayor o menor medida, del análisis posterior al accidente.
La mera intervención de estos agentes no implica, naturalmente, que todos ellos hayan incurrido en responsabilidad. Será la investigación de cada supuesto concreto la que permita determinar las causas y, solo a partir de ellas, delimitar la actuación y la eventual responsabilidad de cada interviniente.
Por ello, resulta esencial evitar conclusiones precipitadas y analizar de forma individualizada la actuación de cada interviniente, sin reducir la explicación del accidente a una única conducta cuando puedan haber concurrido fallos técnicos, organizativos u operativos.
Papel de los seguros ante un gran siniestro ferroviario
Junto al análisis técnico y jurídico, la dimensión aseguradora adquiere especial relevancia.
La existencia de distintas pólizas y coberturas obliga a identificar desde el primer momento los seguros que pueden entrar en juego y a coordinar adecuadamente su respuesta.
En este contexto pueden concurrir distintos mecanismos aseguradores, desde el Seguro Obligatorio de Viajeros, como cobertura de accidentes diferenciada de la responsabilidad civil, hasta las pólizas de responsabilidad civil, D&O u otras coberturas vinculadas a las entidades que intervienen en la actividad ferroviaria.
La correcta coordinación entre aseguradoras, asegurados, peritos y asesores jurídicos permite anticipar cuestiones de cobertura, ordenar la respuesta y reducir fricciones en un escenario que, en accidentes de gran magnitud, puede resultar especialmente complejo.
Las víctimas, en el centro de la gestión
Más allá de los aspectos técnicos, jurídicos o aseguradores, hay un elemento que debe permanecer en el centro de cualquier actuación: las personas afectadas y sus familias. La gestión de las comunicaciones, la tramitación de las reclamaciones y la relación con las víctimas requieren rigor jurídico, claridad, coordinación y la máxima sensibilidad.
Especialmente en las primeras fases, la forma en que los diferentes actores se relacionan con las personas afectadas forma parte también de la adecuada gestión global del siniestro.
Coordinación, rigor y anticipación
Los grandes siniestros ferroviarios ponen a prueba, simultáneamente, los mecanismos técnicos, operativos, aseguradores y jurídicos. La experiencia demuestra la importancia de disponer, antes de que se produzca una situación de esta naturaleza, de protocolos adecuados, equipos especializados y cauces claros de coordinación y toma de decisiones.
Precisamente con ese objetivo, el pasado mes de mayo AGM Abogados reunió a representantes y especialistas del sector para compartir experiencias y analizar los principales retos que plantea la gestión de estos accidentes.
Porque, ante escenarios de gran complejidad, anticiparse, coordinarse y actuar con rigor desde el primer momento puede resultar tan importante como gestionar posteriormente sus consecuencias. Determinar la causa antes de atribuir responsabilidades, atender con sensibilidad a las víctimas y preservar la confianza en la seguridad del sistema ferroviario deben formar parte de una misma respuesta.
