La cobertura trienal en Construcción gana peso estratégico en el sector
La tribuna virtual Espacio Inade celebró una sesión que contó con Asefa y Berkley España, que abordaron dos ámbitos de creciente complejidad técnica y aseguradora: el sector de la construcción y el ecosistema Life Sciences.
La primera intervención corrió a cargo de Roberto Sepúlveda, responsable del Departamento de Construcción de Asefa, que centró su exposición en las garantías trienales y su encaje dentro del sistema de protección de la edificación establecido por la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE).
Sepúlveda explicó las diferencias entre el seguro decenal de daños —que cubre durante diez años los defectos estructurales que comprometen la estabilidad y seguridad del edificio— y las garantías trienales, orientadas a cubrir durante tres años aquellos daños que afectan a la habitabilidad de las viviendas.
En este sentido, destacó que estas coberturas han ganado peso estratégico en el sector al poner el foco en aspectos directamente relacionados con la calidad de vida y el confort de los usuarios, como la eficiencia energética, el aislamiento térmico y acústico, la ventilación o la protección frente a humedades y filtraciones.
Asimismo, subrayó que las garantías trienales no solo actúan como herramienta de cobertura aseguradora, sino también como mecanismo para impulsar mejores prácticas constructivas, ya que su contratación exige control técnico especializado, adecuación normativa y una supervisión rigurosa de los proyectos.
La sesión permitió también analizar algunas de las patologías más frecuentes que afectan actualmente a las viviendas, entre ellas problemas acústicos, puentes térmicos, humedades, defectos en instalaciones o fallos de ventilación, cuestiones cada vez más vinculadas a las exigencias de sostenibilidad, eficiencia energética y calidad constructiva.
Coberturas Life Science
La segunda ponencia estuvo protagonizada por Juan Manuel Tomé, Head of Proposition Development Affinities, Life Science & Cyber de Berkley España y Portugal, que analizó los riesgos asociados al ecosistema Life Sciences y defendió la necesidad de abordarlos desde un enfoque asegurador especializado.
Bajo el título “Life Sciences: un riesgo que no se puede tratar como uno más”, Tomé explicó que este ámbito no puede analizarse como un riesgo industrial convencional debido a su complejidad regulatoria, la sensibilidad de sus procesos y el impacto potencial sobre la salud humana y animal.
Durante su exposición, incidió en que dos empresas aparentemente similares pueden presentar perfiles de riesgo completamente distintos en función de factores internos como la cultura de cumplimiento, la madurez de sus sistemas de calidad o la relación con las autoridades regulatorias.
Asimismo, destacó el carácter “long tail” de este tipo de riesgos, donde errores producidos años antes pueden derivar posteriormente en reclamaciones o crisis de gran impacto económico y reputacional.
La ponencia incluyó además ejemplos reales de siniestros vinculados a errores operativos en ensayos clínicos o fallos microbiológicos en procesos de fabricación subcontratada, casos que evidencian la importancia de la supervisión, la trazabilidad y la capacidad de respuesta ante incidentes.
Tomé defendió el papel de las aseguradoras especialistas y de los brokers con conocimiento técnico como socios estratégicos para las empresas del sector, capaces de aportar seguridad jurídica, coherencia en las coberturas y acompañamiento a largo plazo.
