Los 3 retos de las pólizas de flotas: Personalización, los datos como prevención y ciberseguridad
El broker Jhasa ha identificado los tres grandes retos para las pólizas de flotas: Adaptar la cobertura al nivel de automatización, aprovechar el dato para prevenir siniestros y reforzar la ciberseguridad.
Según la correduría, la progresiva llegada del coche autónomo abre un nuevo escenario para las empresas que gestionan flotas y crea nuevos desafíos al sector asegurador: «La responsabilidad ante un accidente dejará de estar necesariamente concentrada en el conductor y podrá implicar al software, los sensores, el fabricante, los proveedores tecnológicos o incluso a la empresa propietaria de la flota».
Añade que la movilidad empresarial avanza hacia modelos cada vez más conectados y automatizados. Esta evolución introduce nuevos elementos que deberán tenerse en cuenta a la hora de determinar las causas y responsabilidades de un siniestro.
Para el broker, el primer cambio para las aseguradoras vendrá de la personalización técnica de las pólizas: Deberán conocer qué tecnología incorpora cada vehículo, cuál es su nivel real de automatización, en qué circunstancias puede activarse, cómo se actualiza y qué trazabilidad genera.
En segundo lugar, está el uso del dato como herramienta de prevención, ya que las flotas conectadas pueden proporcionar información para identificar patrones de conducción, anticipar averías, optimizar el mantenimiento y reducir la frecuencia de los siniestros.
El tercer cambio atañe a la ciberseguridad, ya que vehículo conectado está más expuesto a posibles ataques y vulnerabilidades, con lo que un incidente puede multiplicarse y afectar a numerosos vehículos.
Difuminar las fronteras entre coberturas
Por eso, cree que se tenderá a difuminar las fronteras entre coberturas que tradicionalmente se han gestionado independientemente. RC, daños propios, asistencia, pérdida de beneficios, ciberseguridad, protección de datos y responsabilidad de producto podrían converger progresivamente en programas aseguradores más integrados, capaces de responder a las distintas dimensiones del riesgo.
Clara Boyano, directora del Área de Flotas de Jhasa, señala que “con la conducción automatizada, estos factores seguirán siendo relevantes, pero el análisis será necesariamente más complejo porque entran en juego nuevos actores y será esencial reconstruir con precisión qué ocurrió en caso de accidente. “El coche autónomo no sustituirá de un día para otro a la movilidad actual, pero obliga al sector asegurador a plantearse nuevas preguntas. El reto será ofrecer contratos claros, coberturas adaptadas y una gestión del riesgo capaz de evolucionar al mismo ritmo que la tecnología«.

