Recoletos Consultores facilita a asesorías y gestorías crear su propio departamento de seguros
Recoletos Consultores presenta un modelo de integración para que asesorías, gestorías y despachos profesionales puedan activar un departamento de seguros propio sin asumir, desde el inicio, la creación de una correduría independiente.
La propuesta está dirigida a firmas que ya mantienen una relación de confianza con empresas, autónomos, directivos y profesionales, y que quieren convertir la gestión aseguradora en un servicio complementario, regulado y recurrente. El planteamiento parte de una realidad habitual en el mercado, donde muchos despachos asesoran a sus clientes en materia fiscal, laboral, mercantil o financiera, pero dejan fuera de su propuesta de valor la protección frente al riesgo.
Por ese motivo, Recoletos Consultores propone ordenar esa oportunidad mediante un modelo delegado en el que el despacho conserva la relación con el cliente y Recoletos aporta la estructura técnica, operativa y regulatoria necesaria para desarrollar la actividad aseguradora con método. El modelo de Recoletos permite al despacho ofrecer análisis de riesgos, revisión de programas de seguros, orientación sobre coberturas y acompañamiento ante siniestros, sin tener que construir desde cero toda la infraestructura propia de una correduría.
El modelo
Así, indican que la diferencia clave está en el enfoque. Vender seguros es una operación transaccional: una prima, una comisión, una renovación. Gestionar riesgos es un servicio consultivo: entender la actividad del cliente, identificar exposiciones, diseñar coberturas coherentes y acompañar cuando ocurre un siniestro.
Para Recoletos Consultores, el objetivo no es que una asesoría se convierta en una oficina de venta de pólizas, sino que incorpore una unidad especializada capaz de generar valor, fidelizar cartera y crear ingresos recurrentes sobre una relación ya existente. «El modelo se articula bajo el paraguas de una estructura aseguradora habilitada, con acompañamiento técnico y comercial para que el despacho pueda centrarse en lo que mejor sabe hacer: entender al cliente, detectar necesidades y mantener una relación de asesoramiento continuado».
Entre los apoyos que contempla el proceso destacan:
- diagnóstico inicial de la cartera y del potencial asegurador del despacho;
- definición del encaje operativo y del modelo de colaboración más adecuado;
- soporte técnico en análisis de riesgos, suscripción, cotización y revisión de pólizas;
- formación del equipo para abordar la actividad con criterio profesional;
- herramientas comerciales, materiales de marketing y acompañamiento en las primeras oportunidades;
- soporte en gestión de siniestros y seguimiento de cartera.
Cinco fases para activar el departamento de seguros
La puesta en marcha se plantea como un proceso gradual, orientado a validar el potencial de la cartera antes de escalar la actividad:
- Diagnóstico de cartera: revisión del número de clientes, sectores, ramos aseguradores de mayor interés y oportunidades iniciales.
- Definición del modelo: encaje jurídico, operativo y comercial de la colaboración entre el despacho y la estructura de Recoletos.
- Integración técnica: acceso a procedimientos, soporte de cotización, criterios de suscripción y protocolos de servicio.
- Formación y materiales: preparación del equipo, mensajes comerciales, argumentarios, presentaciones y campañas para la cartera actual.
- Activación comercial: detección de oportunidades, revisión de pólizas existentes, primeras propuestas y seguimiento de resultados.
Qué despachos encajan mejor con este modelo
El modelo está orientado a despachos con una cartera consolidada y capacidad para mantener una relación consultiva con sus clientes. No depende únicamente del tamaño del equipo, sino de la calidad de la cartera, el grado de confianza y la voluntad de desarrollar una nueva unidad de negocio.
Entre los perfiles con mayor encaje se encuentran:
- asesorías fiscales y laborales con clientes empresa y autónomos consolidados;
- gestorías que trabajan con sectores de exposición relevante, como construcción, transporte, salud, industria o tecnología;
- despachos de abogados con práctica empresarial, laboral, mercantil o patrimonial;
- Consultoras de RR. HH., management o servicios profesionales;
- asociaciones sectoriales y colegios profesionales.
