Responsabilidad Civil Construcción: entorno de mercado y perspectivas de suscripción
Por Julia Torres, responsable del departamento de RC de Asefa
El mercado asegurador de Responsabilidad Civil continúa contando con una amplia capacidad y un elevado nivel de competencia, lo que ha permitido mantener en los últimos años unas condiciones de aseguramiento generalmente estables. No obstante, empiezan a apreciarse algunas señales que están siendo objeto de seguimiento por parte del sector. Entre ellas destacan la evolución del coste de los siniestros y el incremento de la magnitud de determinadas reclamaciones, factores que están influyendo progresivamente en el análisis técnico de los riesgos y en las decisiones de suscripción.
La principal preocupación no radica tanto en la frecuencia de la siniestralidad como en la mayor severidad que presentan determinadas reclamaciones, cuyo impacto económico puede resultar especialmente significativo.
En el ámbito de la construcción, donde la complejidad de los proyectos y la dimensión de las responsabilidades asumidas son especialmente relevantes, adquiere una importancia creciente la capacidad de las empresas para acreditar una adecuada gestión de la seguridad, un control eficaz de los procesos constructivos y una sólida cultura preventiva.
En este sentido, cabe precisar que no todos los riesgos de construcción presentan el mismo perfil de responsabilidad. La actividad desarrollada, el tipo y alcance de las obras, así como la participación en trabajos especialmente sensibles, pueden generar niveles de exposición muy diferentes. Por ello, será cada vez más importante analizar con detalle qué trabajos realiza realmente la empresa, dónde los realiza y en qué condiciones, evitando que la valoración del riesgo se base únicamente en parámetros cuantitativos.
Esta tendencia no debe interpretarse necesariamente como un endurecimiento generalizado de las condiciones de aseguramiento. Más bien refleja una orientación cada vez más extendida hacia modelos de suscripción basados en un análisis más preciso del riesgo, en los que la calidad de la información, el control preventivo y la experiencia siniestral constituyen elementos determinantes para la toma de decisiones.
En este contexto, la percepción del riesgo de Responsabilidad Civil es ampliamente compartida por el sector asegurador, lo que está contribuyendo a una mayor sensibilización y concienciación sobre la necesidad de preservar el equilibrio técnico de esta línea de negocio. Esta visión común previsiblemente favorecerá una gestión más disciplinada de la suscripción en los próximos ejercicios. Aunque la competencia seguirá siendo una característica inherente al mercado, es previsible que la evolución de los precios esté cada vez más vinculada a los resultados obtenidos y a la calidad de los riesgos asumidos, alejándose de dinámicas generalizadas de reducción de primas.

