El calor dispara los siniestros en Hogar en España: plagas, rayos y averías de frigorífico, las incidencias que más crecen
Las olas de calor no solo elevan los termómetros: también disparan determinadas incidencias en hogares y negocios. Durante los episodios de altas temperaturas en España, los servicios de control de plagas aumentan un 129%, los siniestros relacionados con inducción o caída de rayo crecen un 60% y las averías de frigorífico o los daños en bienes refrigerados se incrementan un 35%, según datos de Allianz.
Los datos de Allianz ponen de manifiesto que estos episodios tienen un reflejo directo en el aumento de determinadas asistencias y siniestros. El incremento de las incidencias relacionadas con el calor evidencia cómo este fenómeno trasciende el ámbito meteorológico y tiene consecuencias directas sobre la protección de las personas, sus viviendas y su patrimonio, reforzando la importancia de la prevención y de adoptar medidas para minimizar sus efectos
Pérdida de productividad
A este escenario de siniestralidad doméstica e industrial se suma una dimensión macroeconómica relevante. De acuerdo con los análisis de Allianz Research, las olas de calor registradas en 2025 podrían restar hasta un 1,4% al PIB de España y un 0,5% al PIB del conjunto de Europa, como consecuencia de la pérdida de productividad, el deterioro de bienes, la presión sobre infraestructuras y el aumento de los costes asociados a la adaptación.
El coste humano es igualmente alarmante, ya que el calor extremo es ya el fenómeno meteorológico más mortal del continente. Solo en el verano de 2022 se atribuyen 61.672 fallecimientos al calor en Europa, mientras que entre los años 2000 y 2023 el cambio climático ha provocado 157.000 muertes prematuras en los países europeos analizados, de las cuales 151.100 fueron consecuencia directa de las olas de calor.
“El calor extremo ya no es un fenómeno puntual ni limitado al verano. Sus efectos se extienden a la salud, los hogares, los comercios, las empresas y las infraestructuras. Por eso, la prevención debe entenderse como la primera forma de protección: anticiparse permite reducir riesgos, evitar daños y cuidar mejor de las personas”,señalan desde Allianz.
Prevención, protección y resiliencia
Allianz subraya que la adaptación al calor extremo exige combinar información, prevención y protección. En el corto plazo, las alertas tempranas y las medidas preventivas ayudan a reducir el impacto de los episodios de calor. A medio y largo plazo, será necesario avanzar en edificios mejor preparados, espacios urbanos más resilientes, hábitos de consumo energético responsables y planes de continuidad adaptados a temperaturas cada vez más elevadas.
Desde su conocimiento del riesgo, Allianz trabaja para acompañar a particulares, autónomos y empresas en la identificación de vulnerabilidades y en la adopción de medidas que ayuden a reducir daños. La compañía destaca que el seguro desempeña un papel clave no solo en la respuesta ante un siniestro, sino también en la construcción de una cultura de prevención cada vez más necesaria ante fenómenos climáticos extremos.
“La prevención es una responsabilidad compartida. Informarse, planificar y actuar con antelación puede marcar la diferencia en una ola de calor. Nuestro objetivo es contribuir a que la sociedad esté mejor preparada para proteger su salud, su hogar y su actividad”, concluyen desde Allianz.
