La DGSFP intensificará el análisis técnico sobre balances, modelos y gobernanza
La subdirectora de Inspección de la DGSFP, Carolina Lameiro, ha participado en el X Taller de Seguros de Afi, donde ha detallado los focos de atención de la regulación y de la supervisión que realizará su departamento en 2026 y 2027.
Durante su intervención, ha señalado que la DGSFP mantendrá una línea continuista, pero con mayor intensidad en áreas críticas como la calidad del dato, la resiliencia operativa, la sostenibilidad y la protección del cliente. Tras realizar un rápido repaso a las cifras del sector en 2025, ha afirmado que el seguro español parte desde una posición sólida y robusta, con un ratio de solvencia del 239%, “un ratio muy sólido y en línea con la media europea”. Sin embargo, avanzó que este punto de partida no reducirá la presión supervisora. Al contrario, la DGSFP intensificará el análisis técnico sobre balances, modelos y gobernanza.
En cuanto a la resiliencia operativa, apuntó varias áreas de interés, destacando los modelos de valoración de activos, especialmente de aquellos en los que no exista un valor de mercado, las provisiones técnicas, el reaseguro como técnica de mitigación del riesgo y la calidad del dato, elevando las exigencias de transparencia y verificando que los datos son coherentes con la información ofrecida al mercado.
En el ámbito de sostenibilidad destacó que la DGSFP seguirá vigilando cómo las entidades integran la sostenibilidad en la gestión de sus riesgos de gobernanza, en sus políticas de suscripción y en la gestión de las inversiones.
La aplicación de DORA y el uso de la inteligencia artificial será otra de las prioridades del órgano supervisor, con especial atención a aspectos como la concentración de proveedores tecnológicos dominantes y la dependencia de ellos, la notificación de incidentes y las pruebas de resiliencia operativa. A juicio de Lameiro, la implementación de la IA supone un riesgo no solo para la entidad, sino que «tiene implicaciones para la estabilidad financiera».
En cuanto a la supervisión de conductas de mercado, se prestará atención principalmente a la gobernanza de productos durante todo su ciclo de vida y la actuación de los distribuidores de seguros, controlando «cómo dan información y cómo se aseguran de que los productos que les ofrecen realmente son adecuados para lo que necesita el cliente». También se prestará atención a que no haya malas prácticas en las renovaciones.
Lameiro hizo alusión a las novedades regulatorias impulsadas por la UE para impulsar el ahorro a largo plazo para la jubilación para mejorar las pensiones a nivel europeo. Además de las medidas adoptadas, quiso poner de relieve la importancia de la educación financiera para lograr esos objetivos.
Fuerte crecimiento y cifras récord
Por su parte, Daniel Manzano, socio de Afi, revisó los datos de rentabilidad y solvencia del sector asegurador español, destacando el “extraordinario” ciclo expansivo vivido en los últimos cuatro años y alertando, al mismo tiempo, de las incertidumbres macroeconómicas que condicionarán el corto plazo.
Manzano situó el punto de inflexión del sector en el periodo posterior a la crisis sanitaria del Covid-19. Desde 2021, el volumen de primas ha experimentado un crecimiento cercano al 40%, pasando de 60.000 a 86.000 millones de euros. Además, señaló que este avance no se ha concentrado en un único segmento. El negocio de No Vida ha crecido en torno al 30%, con un comportamiento homogéneo en Autos, Salud o Multirriesgos, todos ellos “por encima de las tasas de inflación, con crecimiento real significativo”. Sin embargo, «el verdadero motor ha sido el negocio de Vida, impulsado por el cambio de ciclo de tipos de interés».
Indicó que, a pesar de la fuerte expansión, el sector ha mantenido una notable estabilidad. La siniestralidad agregada apenas ha variado unos pocos puntos en los últimos 15 años, mientras que el resultado técnico de No Vida se ha situado de forma consistente en torno al 10%. Este equilibrio, apuntó, se ha trasladado a la cuenta de resultados. En 2025, el sector alcanzó cifras récord tanto en Vida como en No Vida. El primero superó de forma sostenida los 3.000 millones de euros, mientras que el segundo ha llevado el resultado agregado por encima de los 7.000 millones. En términos de rentabilidad, el ROE del sector alcanzó niveles históricos: “Hemos cerrado 2025 con un ROE del 16,5%, claramente en máximos”.
