Los altos ejecutivos de las empresas creen que la incertidumbre global se ha convertido en estructural
Las organizaciones operan hoy en un entorno donde la incertidumbre es estructural y los riesgos evolucionan con una velocidad sin precedentes. Este es el eje sobre el que pivota el informe Global Risk Landscape de BDO de este año.
El informe destaca que la inestabilidad geopolítica, la disrupción tecnológica y la volatilidad económica se presentan hoy en día como los mayores desafíos a gestionar por parte de las empresas y la conclusión es clara: la aversión al riesgo, la inacción y la posición reactiva en materia de gestión de riesgos se están convirtiendo en riesgos en sí mismos.
La encuesta se ha realizado, por undecimo año consecutivo, a nivel mundial a 500 altos ejecutivos para conocer su opinión sobre la evolución de los riesgos, cuáles consideran que son las mayores amenazas para las que se encuentran menos preparadas las compañías y cuál es su estrategia al respecto.
Para Gonzalo García-Liñán, socio responsable de Risk Advisory Services de BDO España, «vivimos en un presente donde la globalidad y la evolución constante
provocan que los riesgos emerjan y muten de manera vertiginosa: geopolítica, ciberseguridad, IA, etc. Los cambios constantes que se producen a nivel global
implican que las empresas ya no pueden limitarse a quedarse al margen y esperar a que mejoren las condiciones: deben estar preparadas para actuar con decisión y asumir riesgos calculados incluso cuando el futuro a corto plazo sea incierto. El problema radica en que muchas organizaciones siguen aplicando un enfoque de gestión de riesgos demasiado reactivo y teórico, lo que limita su eficacia«.
Y añade que «los mandos directivos de las grandes corporaciones reconocen, por un lado, la preocupante e incierta coyuntura actual y, por otro, la importancia de gestionar los riesgos de forma rápida y proactiva. Sin embargo, en la práctica, a muchos les cuesta actuar con mayor rapidez porque la gestión de riesgos sigue estando en manos de equipos especializados que trabajan de forma aislada, lo que limita el campo de visión y ralentiza la velocidad de la toma de decisiones«.
