Cómo puede el sector asegurador ayudar a proteger el patrimonio cultural
Por Juan José Candela, presidente de la Asociación
Extremeña de Corredores y Corredurías de Seguros
Extremadura reúne un destacado patrimonio cultural y gastronómico que incluye museos, edificios históricos, restaurantes de referencia y productos exclusivos de alto valor. El reciente robo de varias joyas de la Corona francesa en el Museo del Louvre ha puesto el foco en cómo se protegen en la región los bienes considerados de lujo.
Desde Asoccex, queremos explicar que este tipo de objetos requiere pólizas muy específicas y un tratamiento distinto al de los seguros convencionales. En establecimientos como las joyerías, la protección del inmueble suele resolverse con un multirriesgo estándar, pero las piezas valiosas necesitan seguros hechos a medida, con fuertes exigencias en materia de seguridad.
La valoración de estos bienes se basa en el llamado valor pactado, una tasación realizada por un experto que fija el precio real del objeto. A partir de esa cifra, la aseguradora determina si puede asumir la cobertura total, algo que —según Candela— suele aceptarse siempre que el inventario esté correctamente actualizado. Esta casuística afecta tanto a colecciones privadas como a instituciones públicas, donde a menudo afloran bienes no registrados o valorados de forma incorrecta.
Medidas de seguridad e infraseguro
En caso de robo, la indemnización depende de que se hayan cumplido todas las condiciones establecidas en la póliza. Si las medidas de seguridad no se respetan, puede aplicarse la llamada culpa in vigilando, que libera a la aseguradora de responsabilidad. Cuando un objeto aparece tras haberse abonado la compensación, compañía y propietario suelen pactar un precio para su recuperación.
También adviertimos, además, del elevado nivel de infraseguro que existe en la comunidad. Muchos ciudadanos se fijan únicamente en el importe de la prima y no en las coberturas reales de su contrato, lo que puede generar graves problemas en caso de siniestro. Por ello, recomienda revisar periódicamente las pólizas y asegurarse de que los bienes están valorados a precio de nuevo, con capitales suficientes para afrontar pérdidas totales, como las ocasionadas por incendios o fenómenos meteorológicos extremos.
